Las piedras del camino

Abrí el blog celebrando aquel maravilloso post fundacional que manifestaba un feliz cambio de rumbo en mi vida. Sin embargo, en mi reconsideración de los presupuestos de aquel post, dejé implícitamente pendiente el punto clave. Aquel post terminaba con una pregunta, presuntamente interpelando al lector, pero, evidentemente, principalmente dirigida a mí mismo.

Me di un tiempo para responder. Cómo debe ser, en estas preguntas. Para “buscar” una respuesta. Y bien, ¡albricias! Hay respuesta.

pantallazo

Todas las piedras son importantes y ninguna es importante.

Para quien se tome en serio la pregunta, esta respuesta puede parecer una tomadura de pelo misticoide. Pero os puedo asegurar que yo también me tomé muy en serio esta pregunta, y que esta es una respuesta muy seria. Me voy a explicar.

Tras la apariencia misticoide de este tipo de respuestas, hay una toma de conciencia real y comprometida. Una buena recomendación al respecto sería El camino del zen, de Alan Watts, donde podemos encontrar una explicación acerca de los koan (公案).

El zen tien un origen taoísta, y el texto fundacional del taoísmo, el Dao de jing (道德经) se inicia con aquella famosa traducción:

El tao que puede ser nombrado no es el Tao eterno

Quizá en otro momento me explaye acerca de las diferencias entre el original y la traducción, pero la daremos por buena para lo que nos ocupa. El Tao se expresa como el principio, o fuente, o vínculo, o camino primigenio (etc.) de todas las cosas, como una ley líquida y armónica, o como queramos llamarlo. Porque como nos dice esta frase, el auténtico Tao o el Tao eterno es algo que está más allá del nombre, es algo que está más allá de la idea, y que contiene a ambas cosas.

Los koan frecuentemente se presentan como preguntas sin respuesta lógica, o con una respuesta difícil. Pero, cuando un discípulo comprende el Tao, se desprende de las ideas y de los nombres y está preparado para resolver cualquier koan. Sin embargo, la resolución del koan pasa por detectar el error perceptivo inherente a la formulación abstracta/verbal de un fenómeno y devolver otra formulación que contenga los elementos de la pregunta eludiendo tal error.

Generalmente, cuando encontramos un dilema aparentemente contradictorio en sus términos o irreconciliable con la realidad, lo que tenemos delante no es sino un koan.

En este caso, la pregunta contenía los errores perceptivos de la parábola del tarro y las piedras. La interpretación del maestro implica que el tarro es algo separado del mundo, que las piedras son algo separado del mundo, y que podemos separar todavía más esas piedras en ese compartimento separado y limitado que es el tarro. Y, lo que es más: implica que sacar esas piedras para meter otras habría de suponer un problema irresoluble. Si resulta que tenemos una gran piedra y queremos meter esa gran piedra dentro del tarro, pero el tarro está ya lleno de piedras y de piedrecitas y de arena y de agua, ¿qué nos impide vaciar el tarro y volver a llenarlo?

Si entendemos que el tarro es una metáfora de la vida y las piedras son una metáfora de nuestras relaciones (con nosotros mismos, con actividades, personas, cosas, etc.), hemos de suponer que el vaciado del tarro y su rellenado pueden suponer una experiencia un tanto traumática o dolorosa. Sin embargo, si aplicamos el desapego del componente budista del zen, no hay necesidad de tal trauma ni de drama alguno.

Fuente: orientafuenteluna.blogspot.com

Fuente: orientafuenteluna.blogspot.com

El error perceptivo más grave nos hace inmediatamente cómplices si aceptamos la pregunta. Y es que para entender que no se puede vaciar el tarro para volver a llenarlo, debemos interpretar el tarro no únicamente como una cuestión de espacio limitado, sino como una cuestión de tiempo limitado. Aquí hay una metáfora añadida, y es que el tarro no es únicamente una metáfora de la experiencia de la vida, sino que es una metáfora del proceso de la vida, entendido como una línea que se extiende en el continuo del tiempo. El fenómeno físico se emplea como metáfora del fenómeno cronológico.

Podemos aplicar aquí los conceptos de sincronía y diacronía que se emplean en el estudio lingüístico. La diacronía significa estudiar un fenómeno a lo largo del tiempo, mientras que la sincronía significa estudiarlo en un momento concreto. La vida, tal y como yo la entiendo, es una experiencia que se produce únicamente en el momento presente. Como tal, es una experiencia dinámica. Es una sincronía dinámica. Pero si entendemos que el tarro simboliza el tiempo de la vida, entonces, el tarro es un objeto diacrónico: su fondo es el nacimiento, y el final es la muerte. Podemos emplear el tarro como metáfora de otros tiempos menos trascendentes en la escala humana: una edad (juventud, madurez, vejez, etc.), un año, un mes, una semana, un día. Dado que estos últimos son cíclicos, tiene cierto sentido pensar en ellos como un conjunto, pues constituyen un conjunto que se repite hasta el fin de nuestros días. En cualquier caso, se entiende el tiempo como un lapso cerrado. Desde este punto de vista, una vez hemos completado el lapso, ya no hay nada que hacer, y la rutina queda fijada, o concluida. Esto es así desde un punto de vista diacrónico y abstracto. Pero en nuestra experiencia real, una vez completado el lapso, viene otro nuevo y somos perfectamente libres de modificar del contenido del anterior a placer. Si pensamos en nuestra propia vida, veremos que las primeras limitaciones que nos vienen a la mente no son limitaciones que corresponden a condiciones insuperables de nuestra existencia (que no tenemos tres brazos, por ejemplo) sino que son limitaciones mentales: no puedo dejar el trabajo, no puedo hacer tal, tengo que hacer cual. El límite lo

Fuente: mmorales-personal.blogspot.com

Fuente: mmorales-personal.blogspot.com

pone nuestra percepción del mundo, no las posibilidades. Tampoco existe tal cosa como un punto crítico en el que sea demasiado tarde para cambiar algo: “¡Siempre valorando el dinero y el poder, y veo que lo más importante es el amor de tus allegados! ¡Ah! Pero soy ya demasiado viejo, y nadie me quiere ahora.” ¡Pues a la mierda! Quiérete tú y disfruta en paz los años que te queden. Las ideas de que existen unas rutinas fijas o que hay un demasiado tarde son sencillamente falsas.

Si tenemos que valorar qué es importante en la vida, y qué no lo es, no podemos establecer unos términos absolutos. En un momento serán unas cosas, y en otro serán otras. Por eso, el taoísmo valora la espontaneidad y la flexibilidad (Be water my friend). En armonía con el Tao, en cada momento, todo está en el lugar en que debe estar, y no hay cosas más importantes que otras, no hay personas más importantes que otras, y no hay piedras más grandes que otras. Todas las piedras tienen el tamaño que deben tener, ni más ni menos, y todas tienen la misma importancia en el equilibrio cósmico.

Por eso, todas las piedras son importantes.

Todavía podemos querer caer en la trampa de pensar que en el Tao todo está equilibrado, pero en nuestra vida, hay que tener unas prioridades y unas jerarquías. Cuanto menos, es inevitable decantarse hacia esto o aquello. Es indiferente si queremos pensar que estas prioridades son pasajeras y relativas y debemos aprender a abstraernos o si queremos pensar que, en armonía con la ley cósmica, debemos fluir con ellas. Nuestra vida no es algo separado del Tao, por lo que las piedras son las mismas dentro y fuera del tarro. No hay tal cosa como un tarro que nos pertenezca o que seamos nosotros. Las piedras y nosotros somos la misma cosa: el Tao. Tratar de adueñarnos de una parcela que sea nuestra vida y de meter o sacar nada dentro o fuera de ella es otra trampa perceptiva.

No hay ninguna piedra importante dentro del tarro, porque no existe ningún tarro separado del Tao.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s